América Latina se encuentra en una fase de dramático crecimiento del número de sus habitantes a pesar de tasas decrecientes de fertilidad. Esta situación también se ve reflejada en el aumento de sus índices de violencia y desigualdad que marcan la pobreza, la inseguridad y el subdesarrollo de la región.
Así lo afirma el último informe del Latinobarómetro que indica el 27% de las muertes violentas ocurridas en todo l mundo se da en la región, aunque su población no llega al 9% del total del planeta.
Violentas favelas ocupadas por la policía militar, maras centroamericanas asesinas, matanzas en México, 25 mil desaparecidos forzosos, asesinatos y masacres en Colombia. Sólo Costa Rica, Cuba, Perú, Argentina, Chile y Uruguay están por debajo de lo que se considera violencia epidémica: ocho homicidios al año por cada 100 mil habitantes, lo que representa a la mayor tasa de asesinatos en el mundo.
En la conferencia magistral "Promoviendo la seguridad civil y fortaleciendo la democracia en el siglo XXI" de la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, afirmó que este tipo de situaciones limitan la democracia, la libertad y reducen la calidad de vida de los habitantes de América Latina y el Caribe.
Bárcera agregó que "los países con grandes desigualdades de ingresos tienen más probabilidades de ser afectados por delitos violentos que las sociedades más igualitarias. Por el contrario, el crecimiento económico, una mejor distribución del ingreso y una mayor transparencia contribuyen a evitar la violencia. En el ámbito de la democracia es el Estado el que debe generar los espacios para la participación de los sectores excluidos, porque sólo será posible mejorar la situación de seguridad de nuestros países con más y mejor Estado, con más y mejor política, con más y mejor gestión", enfatizó.
Destacando la situación privilegiada de América Latina ante la crisis económica actual, Bárcera dijo que la calidad de las finanzas públicas ha mejorado. La deuda pública se ha reducido drásticamente y su perfil y composición es más equilibrada, los ingresos fiscales y la tasa tributaria promedio aumentaron, la disminución del pago de intereses ha generado espacios fiscales importantes y el gasto público social se ha mantenido. Por ello, están en el momento propicio para volcarse a estos tópicos y, así, poder avanzar en ellos.
Pero, ¿cuáles son los factores que atenúan la violencia y la desigualdad en la región? Según un estudio reciente de la Fundación Latinoamericana de Ciencias Sociales, la pobreza y la falta de oportunidades son los fundamentos principales de la violencia, aunque el narcotráfico y el tráfico de armas actúan como aceleradores de los índices de criminalización.
"La mitad de los más de 100 millones de jóvenes de 15 a 24 años latinoamericanos no tiene trabajo ni posibilidades de tenerlo, así como en los últimos años la pobreza y la pobreza extrema en la región han afectado a un 35% de la población a finales del 2010", sostuvo el último informe de la Organización Iberoamericana de Juventud.
La Subsecretaria de Estado de Estados Unidos, María Otero, señaló que la protección de los derechos humanos, la promoción de oportunidades económicas y el fomento al sistema judicial y al imperio de la ley son tres pilares fundamentales para crear sociedades más justas, seguras y prósperas.
"La seguridad de la ciudadanía nunca se alcanzará sin atención a los derechos humanos, sin oportunidad económica y sin sistemas democráticos que estén constantemente siendo fortalecidos. El camino hacia la seguridad ciudadana y la democracia en el siglo XXI requiere un trabajo compartido entre Estados Unidos y todos los países de la región, para así lograr democracias más fuertes, seguras y mejores para todos sus habitantes", declaró.
La Subsecretaria Otero se refirió también a la importancia de la libertad de expresión, especialmente a la necesidad de contar con un acceso a internet libre y abierto, ya que es una de las herramientas fundamentales para la participación ciudadana.
En relación a la protección de los derechos individuales, precisó que es central evitar la discriminación y respetar a las minorías sexuales, así como a las personas discapacitadas. De igual forma consideró esencial para el ejercicio de estos derechos que los ciudadanos logren tener confianza en sus propios gobiernos y en el imperio de la ley.
Artículos Relacionados
Becas y Financiamientos Relacionados